El motor más auténtico vuelve a escena este fin de semana con la celebración del Guadamotorfest 26, una cita que trasciende lo meramente deportivo para convertirse en un símbolo de identidad en Guadalcacín, la pedanía jerezano. No en vano, el evento alcanza ya su 34ª edición de las carreras de tractores, consolidándose como una de las pruebas más longevas y singulares del panorama nacional, y suma además su 29ª edición como Campeonato de Andalucía, reafirmando su peso dentro del calendario oficial.

Lejos de perder esencia, la prueba presenta en 2026 un formato compacto pero altamente competitivo, con 20 vehículos en total14 tractores y 6 car-cross— que garantizan espectáculo continuo en una superficie donde la pericia del piloto marca más diferencias que la propia mecánica.

Sábado: el día clave, sin margen para el error

El sábado 2 de mayo será el auténtico corazón del evento. Desde primera hora, el circuito no permanente de Guadalcacín vivirá una sucesión de sesiones que irán elevando la tensión hasta las finales de la tarde.

La jornada comenzará a las 11:00 horas con los entrenamientos cronometrados de tractores, fundamentales para definir unas parrillas en las que cada posición será decisiva en un trazado corto, técnico y muy sensible a las condiciones del terreno.

El protagonismo pasará rápidamente a los car-cross que participan por su parte en la primera cita de la temporada del Campeonato de Andalucía de Autocross, que aportará velocidad y agresividad en pista:

  • 12:00 h – Entrenamientos libres de autocross
  • 12:30 h – Entrenamientos cronometrados de autocross
  • 13:30 h – 1ª carrera de autocross (10 vueltas)
  • 15:00 h – 2ª carrera de autocross (10 vueltas)

Tras este bloque, el evento entrará en su fase decisiva con las mangas de tractores:

  • 16:30 h – 1ª semifinal (posiciones pares)
  • 17:15 h – 2ª semifinal (posiciones impares)
  • 18:30 h – Gran final de tractores (10 vueltas)

La entrega de trofeos pondrá el broche final a una jornada diseñada para mantener al espectador en vilo de principio a fin.

Autocross: seis car-cross, dos carreras y máxima intensidad

El Campeonato de Andalucía de Autocross tendrá en Guadalcacín una representación selecta pero explosiva, con 6 car-cross dispuestos a exprimir cada metro del trazado.

Estos monoplazas, ligeros y extremadamente ágiles, son sinónimo de espectáculo puro en circuitos de tierra. El formato de dos carreras independientes añade un componente estratégico clave: no basta con ser rápido, hay que saber gestionar riesgos, salidas y adelantamientos en mangas cortas pero muy exigentes.

Con parrillas reducidas, cualquier error puede suponer perder varias posiciones en cuestión de curvas, lo que convierte cada vuelta en un ejercicio de precisión y valentía.

Tractores: tradición, técnica y lucha por el título andaluz

El alma del Guadamotorfest seguirá siendo, un año más, la competición de tractores. En esta edición, 14 pilotos tomarán la salida en una prueba que decidirá el título andaluz a una sola cita, lo que incrementa la presión y elimina cualquier margen de cálculo.

La lista de inscritos combina nombres habituales del certamen con máquinas de distinta filosofía: desde tractores de base agrícola como Massey Ferguson, Fiat o John Deere, hasta prototipos más específicos como los Semog Bravo 600 o los MV Racing, diseñados para maximizar prestaciones en circuito.

Este contraste técnico se traduce en carreras imprevisibles, donde la entrega de potencia, la tracción y la capacidad de adaptación al terreno son determinantes.

El sistema de semifinales —pares e impares— obligará a los pilotos a rendir desde el primer momento, con solo los mejores accediendo a una final que coronará al campeón en apenas diez vueltas.

Guadalcacín, epicentro del motorsport más auténtico

Más allá de cifras y horarios, el Guadamotorfest 26 representa la continuidad de una tradición única. Treinta y cuatro ediciones después, las carreras de tractores siguen siendo un punto de encuentro entre generaciones, una disciplina que ha sabido evolucionar sin perder su esencia.

La combinación con el autocross refuerza el atractivo del evento, ofreciendo un contraste perfecto entre la potencia bruta de los tractores y la agilidad extrema de los car-cross.

En un calendario cada vez más profesionalizado, Guadalcacín mantiene su carácter especial: un circuito de tierra, máquinas poco convencionales y pilotos que compiten con el mismo espíritu que hace más de tres décadas. Y eso, en el mundo del motor, no es algo que se vea todos los días.